domingo, 29 de abril de 2012

Profesor farandulero



Soy el profesor de las estrellas, a diario convivo con ellas, las educo e introduzco en sus cabecitas la maravilla del conocimiento. Tengo todo un jet set aquí, con sus polémicas por doquier. Mi aula es todo glamour; tiene una pequeña alfombra roja en la entrada, además de un diario mural muy decorado y lujoso.
Las celebridades son mi especialidad; tengo a la Madonna que siempre, anda bailando en la sala, rucia como ella sola, sueña con algún día ser diva de algún estelar. También está el Kevin, se jura galán, pero siempre anda a la sombra del Brayan Nick, este sí que tiene suerte con las niñas. Tengo al querido Maikel, ¡cómo olvidarlo!, otro gran personaje, siempre se agarra sus cosas en público y pronuncia un gritito. Y qué decir del  solitario Kurt, todo el día con los audífonos, no pesca a nadie, sólo hace con los lápices, que toca la batería. O la Brittni, ella sí que es un caso muy serio, siempre metiéndose en problemas, ya me aburrí de citar a su apoderado. Tengo también a la Sharon y la Marilyn, pero ellas se portan bien, son muy maduras para su edad.  
En fin, soy el profesor de las estrellas, todos los días jugamos a ser famosos; yo como el gran director de una película del absurdo, ellos como las grandes estrellas incomprendidas de Hollywood. Al final del día, cuando se baja el telón y se acaba el glamour, yo termino de revisar pruebas en la soledad de un set vacio, mientras ellos fuman Derby en la plaza de la esquina.          



sábado, 1 de mayo de 2010

Sin luz, pocas Cámaras, justa acción…



El jueves es un día irrelevante; no supone la mitad de nada, es odiado por que nos recuerda que queda un día para descansar, usualmente los feriados lo esquivan y además no representa día de descuento en los supermercados, en síntesis, es un fracaso del creador. Sin embargo, esa falta de glamour, hará que pase a la historia, como el día en que Ché Sandoval, pateó traseros tecnológicos y bien pixelados. El estreno de “Te creis la más linda…(pero eris la mas puta)”, encaja un bofetada, de aquellas, a los amantes del cine ,que pasaron de los poto de botella a los lentes 3D. Ché nos demuestra que, con un presupuesto de jubilado, se puede elaborar una película, de notable calidad y perfecta sincronía entre realidad y belleza.


Ché Sandoval, vuelve a los inicios del cine, como un Ulises que vuelve a su humilde Ítaca, después de conocer los reinos más prósperos y nobles. La película nos invita a una experiencia digna de ver muchas veces. Sin más efectos que: un maquillaje precario, que se encuentra en cualquier cartera de travesti; un par de cámaras estáticas, que enfatizan el dialogo más que la acción; una perfecta complicidad entre lenguaje y receptor (película no apta para puristas, ni extranjeros, a menos que esté subtitulada) y la música como lubricante de relaciones y droga emocional, cobra valor con cada pasaje en la noche de un perdedor.

Uno de los puntos fuertes de la película, radica en sus personajes. Javier, nuestro antihéroe, nos demuestra que no necesita una baticueva, ni un Alfred para ser adorable; Santiago es su gótica y su precoz situación, el problema. Armado sólo con un “discman”-que más encima le roban-, cigarros, cerveza y seis lucas, sale a la caza de su batichica de turno, sin éxito por supuesto. Dueño de diálogos mordaces, irónicos y entrañables, nos demuestra que la trillada arenga sobre la libertad y el amor, es superada por el discurso de lo absurdo y el propósito de no tener propósito.
“Te creis la más linda..”, es una tremenda película, realizada en el siglo XXI, por cavernícolas visionarios que vuelven a la placenta del cine, para dejarnos claro que no todo lo bueno viene en binario. y que el cine es la más puta de todas las artes.

sábado, 10 de abril de 2010

Pinta paredes por poca plata…

Tener un amigo pintor es lo mejor que le puede pasar a un pajarraco triste que deambula por esta vida, en un intento fallido de encontrar un sentido. Estos pintores que pululan nuestro nido triste y gris, llegan como papagayos alegres y coloridos, abofeteando de color la cara más pálida que se pueda encontrar. Estas elevadas aves se lanzan en picada contra la conservación de la forma y la línea recta; humillándola y haciendo ruedos a su alrededor, tratando de deformar su perfecta simetría.
Tener un amigo pintor es tener una cajita de pandora; son bidimensionales, oscilan entre el sueño y una realidad deformada, esperando algún día robar colores al arcoíris o pintarle rayas al unicornio. Huyen del espectáculo mundano de las apariencias, argumentando espacio para crear, cuando en realidad necesitan dejar de mirar el esperpento que han creado los ingenieros y arquitectos, los cuales con su eficaz diseño demuestran su sosa e inocua personalidad.
Tener un amigo pintor es también licencias y desorden. Estos avechuchos son capaces de embriagar a Baco, al punto de volverlo sereno y abstemio. Argonautas valerosos, Seducen a la misma Deméter y juegan con los sentimientos de afrodita. Hermes es su cabalgadura, cada vez que cruzan el Hades, riendo de las parcas y de aquellas tristes almas que sucumbieron el fuego de su vida, entre yates y caviar.
Estos personajes imberbes, de sostenida infancia; son capaces de encontrar sentido en la mancha más nimia de una pared; constantes creadores de vida, sueñan algún día poder entrar a sus pinturas a vivir un mundo donde el creador si es un tipo ingenioso y bonachón.

Dedicado A: Kowan, Guztok y Sandoval. Del pajarraco que admira su talento.

Feña-.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Aviso de desalojo

Dante: Aviso de cierre, para el idiota que escribe en este blog, el cual lleva un periodo de sequía similar a las lluvias en Tombuctú. A las razones doy la importancia de un maní, sin embargo espero una excusa elocuente, ante la falta de respeto a las personas que siguen a este teniente bello de la pluma digital.
Yo: Usía, no es mi intención dejar de lado a tus corderos de lentes con aumento, sin embargo mi pluma tirita de miedo en el fondo del cajón. Las razones son complejas, pero pretendo desentrañarlas ante tu omnipresencia.
Dante: Dime pues hijo, ¿qué te ha llevado a ser una pluma en reposo, digna de ser besada en el cuento con mas enanos posibles?
Yo: Usía, a medida que le explico, desglosare cada una de las explicaciones que tenía pensado para el día que viniese a llevarse mi alma.
La primera y obvia explicación de nosotros los mortales, es el tiempo, apremiados siempre por este; elaboramos arduas teorías mientras vamos al encuentro de nuestra Beatriz, para salir airosos del atraso y no ser reprochados. Para este caso particular, no puedo excusarme ya que mi tiempo es mayor al que tuvo Penélope para elegir entre los visitantes, por tanto este subterfugio no es el apropiado.
En segundo lugar se puede atribuir a falta de inspiración, lo cual parecería más una limitación que una excusa, en este caso quedaría descartada, ya que yo mismo me he dado cuenta que mi mente es capaz de despilfarrar cantidades heroicas de tonteras dignas de escribir. Por tanto Usía usted entenderá que el problema no pasa por la falta de deseos o de inspiraciones. Sino que por el divorcio con la pluma (o en este caso el Word).
El tercer y último punto Usía, es un miedo que paradójicamente arraigo cada vez que avanzo por el mundo de las letras. Le cuento mire, existe una serie de no sé cómo decirlo, curadores, sofistas, verbosos, que procuran como cancerberos el espacio canónico de la literatura y la poesía, no es que me sienta dentro de ese círculo- más quisiera yo-, es sólo que el miedo a esos celadores, que intimidan con su “cháchara de altura”-como dice Steiner-, me impiden tomar la pluma (o el Word), y escribir sin miedo a la represalia o al “qué dirán”.
Dante: Oh gran miedoso de la pluma pluma gay!!!, dejad de llorar como sauce, aprended de tus abuelos literarios. Acaso el Márquez temió a la guillotina o al imperio del pequeño estratega que lo perseguía; o Baudelaire temió al presidio mientras escribía “las flores del mal”; o más cercano aun, acaso Floridor dejó su pluma de lado, estando con la muerte durmiendo en su cuarto. Por tanto no es asumible tu excusa, de hecho no es una excusa, y no vale venir desde las profundidades a encarrilar tu aterrado trasero. Así que ahora tomad tus posaderas, y dirigidlas al escritorio, y escribid hasta que el juicio final toque tu puerta, hasta que la sangre de tus manos te sirva de tinta…escribe, escribe, escribe, hasta que no te queden palabras, escribe hasta que la vida se te valla en ello. sólo una cosa no debes hacer: dejar de escribir,pues si lo haces vendré desde el hades y cerraré tu inhóspito, deshabitado y aburrido blog.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Leo…leo….leo

Aún puedo oír la canción resonando en mis oídos, pegajosa y alegre, aunque muy incomprendida. Así es la nueva campaña del gobierno; pegajosa alegre, pero poco convincente.
Cuando creí que el gobierno había descubierto cual era la mayor fisura de la educación, me doy cuenta que la errada campaña se preocupó más del impacto de la canción que de la importancia de su contenido. Al parecer aun están un poco reticentes a darse cuenta del real problema que aqueja la educación chilena. La lectura no es secundaria, ni circunstancial. No se trata de un aliño, o algún aderezo inconsistente; es el caldillo, el sabor, la esencia misma del gran cocido de la educación.
El querido psicoanalista Freud decía,
"El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra, fue el fundador de la civilización”. El lenguaje es la cuna de nuestros actos. Siempre lo pensamos antes de hacerlo; y no sólo pensamos, sino que también lo traducimos a letras, lo leemos o lo escribimos. Vivimos en la palabra y la palabra vive en nosotros, no podemos bajo ningún aspecto huir de ella. Cada vez que leemos mal, pensamos peor. Es diametral la relación de mayor lectura, mayor capacidad de pensamiento y abstracción.
Teniendo en cuenta esto, ¿es justo dedicarle a la importancia de la lectura, sólo una canción pegajosa, o una publicidad poco convincente?, la obvia respuesta requiere no sólo una simple aceptación pública, sino que también un compromiso de todos; a dejar de lado el noticiero y tomar el diario. De regalar una pequeña biblioteca antes que un televisor, o preferir de un libro antes que un juguete.
La campaña es un buen inicio, pero no es la solución, juntos debemos preocuparnos por cosechar a posterior las palabras que sembramos ahora; el gobierno pasó el arado, pero las semillas son nuestras, las debemos plantar y regar constantemente, para que algún día disfrutemos el dulce placer de la buena lectura.

martes, 29 de septiembre de 2009

No más pretextos

El otro día oí una aberración de aquellas que queman el oído y te dejan con ganas de desenfundar la lengua y disparar a mansalva los más desvergonzados garabatos, De empapelar al personaje con huevos y moluscos por aquí y por allá.
De un tiempo a esta parte la educación ha sufrido grandes cambios, a nivel estructural, en cuanto a los objetivos, y a la amplia gama de agentes que participan en la formación de los alumnos. Justamente uno de esos seres que deambulan por la educación ideal, de teorías y propuestas impronunciables. Dijo en una charla docente, que “el texto es un pretexto”, Con su pecho inflado por creer que había descubierto el Edén, Se dirigió a nosotros y se explicó, como un adulto hace a un niño que no sabe su lección. La aberración que pretendía que entendiéramos, constituía en poner la literatura y más propiamente el libro, como un pretexto, por el cual sólo circularán tediosos análisis de la forma y estructuradas herramientas de inentendible significado.
Ante la absurda propuesta del expositor, abandoné mi puesto y salí a regañadientes de la sala. Mientras caminaba en dirección incierta, pensaba cómo se revolcarían en su tumba aquellos autores que dedicaron grandes esfuerzos, para entregarnos una novela atractiva y agradable. ¿Hemos perdido acaso el gusto estético?, estamos tan acostumbrados a las palabras vacías y los enjutos discursos, que pretendemos no diferenciar la bella prosa, de la pomposidad intelectual o carencia de gracia narrativa. Si queremos viajar, a través de las palabra, por el mundo, ¿Es lo mismo si leemos a Tomas Wolfe , que si leemos un catalogo de viajes?, O si queremos descubrir la dispar suma que es el humano, ¿preferimos algún libro de auto-ayuda, o leemos a Herman Hesse y Borges?. O si buscamos desentrañar la belleza de nuestro pueblo, ¿podemos obviar la lectura de un García Márquez, o un Carpentier? , ¿Podemos acaso olvidar estas lecturas y otras, para sólo dedicarnos a identificar palabras o analizar figuras?.
El texto no puede ser un pretexto, la novela existe por su belleza, hay que partir de esta premisa, antes de cualquier pomposa deconstrucción. ¡Basta de menospreciar la literatura! Dejemos ya de banalizar su importancia y Disfrutemos como niños del libro como un todo hermoso y apacible, que se conjuga completamente para darnos un desborde de placer, asiendo de nuestra vida un constante juego de ir y venir de palabras. Así cuando nos toque llegar a la última página de nuestra vida, sabremos que hemos leído bien, y terminaremos con un final feliz la historia.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Isabel fue la primera

Denostar o no denostar, he ahí el dilema. Hablar de Isabel Allende es amar u odiar, no existen tonalidades intermedias. Sin embargo hay un extremo que predomina, A través de la conversación casual con académicos y amigos, descubrí que la recepción de nuestra “hija de la fortuna” es más que desfavorable; considerada literatura menor, comparable con los libros de autoayuda, con las recetas de cocina y la novela rosa. Sin embargo me pregunto yo y dejo la pregunta abierta, ¿es justo este trato despectivo con la autora chilena? ; ¿no somos un tanto apátridas al momento de leer?
Es triste darse cuenta, pero siempre reconocemos a los autores de forma póstuma, somos especialistas en crear zombies, los cuales deambulan por el espacio cultural, aferrados a una producción denostada en vida. Sin embargo esto no sucede sólo con Isabel; sucedió y sucede con muchos otros. Ejemplo patente aun, es nuestro gran “detective salvaje”, el cual si no fuese por la incompetencia de una modelo (por decirle de alguna forma) que lo confundió con el personaje del chavo, no hubiese salido del anonimato para el público. Esto nos demuestra como Perdemos a cada minuto el camino de nuestras cualidades. Es tiempo de comenzar a mirar el interior de nuestro hogar, y dejar de asomarnos al balcón, a ver si algún extraño que pasa nos engatusa o enamora con prosa barata.
Volviendo a Isabel, me pregunto: ¿Es justo convertir en extranjera a aquella que nos sabe describir de forma tan hermosa?, ¿por qué desterramos su éxito y lo alejamos de nuestra biblioteca?, porque no rompemos el prejuicio analítico y disfrutamos con inusitada inocencia. Para nuestro deleite, cito una parte de su libro Paula

He regresado varias veces al sur de Chile, y siempre vuelvo a sentir la misma
indescriptible emoción ante el paisaje, el paso de la cordillera de los Andes
está grabado en mi alma como uno de los momentos de revelación de mi
existencia. Ahora y en otros tiempos
desesperados, cuando intento recordar oraciones
y no encuentro palabras ni ritos, la única visión de consuelo a que puedo
recurrir son esos senderos diáfanos por la selva fría, entre helechos
gigantescos y troncos que se elevan hacia el cielo, los abruptos pasos de las
montañas y el perfil filudo de los volcanes nevados reflejándose en el agua
color esmeralda de los lagos (p.48)


Diametralmente cada vez que negamos la elegancia literaria de Isabel, enterramos parte importante de nuestra impronta, de nuestra historia, de nuestra cosmovisión. Cada vez que escucho un comentario ponzoñoso hacia Isabel, me pregunto ¿Dónde realmente está la ciudad de las bestias?; cómo omitir de forma impávida aquellos pasajes hermosos que nos revelan la belleza local, la magia de nuestra tierra, la esencia de nuestro tibio corazón. No desterremos la magia y la belleza de nuestra escritora, no denostemos gratuitamente al espíritu más noble de nuestra casa.
Me pregunto yo ¿cómo olvidar el goce que me produjo en mi niñez la lectura de las obras de Isabel?, cómo describir la inefable sensación de fantasía y magia a la cual me vi transportado; cómo describir el sentirse parte de cada personaje y cada momento; mi espíritu salía de golpe para acompañar a la joven de hija de la fortuna, en las entrañas del barco, cuidando de su salud, para que el libro no terminara abruptamente. Cómo olvidar mi feliz estancia en las tres Marías, junto a Clara oyendo sus dulces canciones. Sintiendo en cada espacio el aroma de las flores que adornaban la casa. Compartiendo la pasividad de la vida de campo, epifanía del corazón y el alma. Cómo olvidar mi infantil juego entre los pasillos de la casona, Riendo con los traviesos espíritus que me contaban una y otra vez la historia de un joven, curioso y feliz lector.
Cada página que he vuelto a leer, me acerca a mi pequeña historia. Me remonta a mi infantil imaginación, la que ha resistido a los embates de académicos aburridos, y críticos apátridas. Me niego a crecer y dar la espalda a la que me acuno con bellas historias, a la que me llevo de la mano al iniciático viaje de la fantasía y la magia. Cómo olvidarte Isabel, si mi primera vez fue contigo.